“El todo es la suma de todas sus partes.”
Cuando una de las partes que aporta al proceso no está coordinada con el resto, el sistema completo falla. Esto funciona tanto para personas, como para equipos de trabajo completos. Para entender el aporte que haces al proceso, debes entender qué papel juegas en el todo y reconocer si las actividades que realizas suman al logro en conjunto, si no es así, identifica, junto con el equipo de trabajo qué falla y cómo se puede hacer mejor.