Antes de una inundación, es importante identificar si tu vivienda se encuentra en una zona propensa a crecientes, mantener limpios desagües y canales, contar con un kit de emergencia y definir rutas de evacuación con tu familia. Asimismo, se recomienda mantenerse informado a través de canales oficiales y desconectar equipos eléctricos durante lluvias intensas prolongadas.
Durante una inundación, conserva la calma y sigue las indicaciones de los organismos de socorro. Evita transitar por zonas inundadas, aléjate de ríos y quebradas y evacúa oportunamente hacia lugares seguros cuando las autoridades lo indiquen. Recuerda no poner en riesgo tu vida por proteger bienes materiales.
Después de una inundación, no regreses a tu vivienda hasta que las autoridades confirmen que es seguro, evita el contacto con aguas estancadas y revisa cuidadosamente las instalaciones eléctricas antes de reconectarlas. Además, desecha alimentos contaminados y limpia y desinfecta los espacios afectados.
Desde Seguridad y Salud en el Trabajo reiteramos nuestro acompañamiento permanente. La prevención y el autocuidado son fundamentales para proteger lo más valioso: la vida.
Cuidarnos es tarea de todos.
