Una de ellas es DLP (Protección de la Información), una solución que identifica, monitorea y protege la información crítica de la organización. Su propósito es acompañarnos en el manejo seguro de los datos y ayudarnos a prevenir situaciones que puedan comprometer la seguridad de la información, ya sea de manera accidental o intencional.
¿Cómo lo verás en tu día a día?
Mientras realizas tus actividades, es posible que encuentres alertas o restricciones cuando alguna acción represente un riesgo para la información corporativa. Por ejemplo:
✔ Al intentar enviar información sensible a correos personales o externos.
✔ Al cargar documentos en plataformas no autorizadas.
✔ Al copiar información sensible a dispositivos externos.
✔ Al realizar acciones que no cumplen con los lineamientos de seguridad definidos por la Caja.
Estas medidas no buscan limitar tu trabajo, sino proteger la información y garantizar que sea gestionada de forma segura.
¿Cómo puedes contribuir?
La seguridad de la información es una responsabilidad compartida. Algunas prácticas que nos ayudan a fortalecerla son:
✔ Utilizar únicamente herramientas y canales autorizados.
✔ Verificar el tipo de información antes de compartirla.
✔ Entregar información sensible solo cuando exista autorización para hacerlo.
✔ Evitar el uso de medios no aprobados para almacenar o transferir información corporativa.
✔ Prestar atención a las alertas generadas por el sistema.
¿Qué hacer si una acción es bloqueada?
Si una actividad que necesitas realizar es restringida por la herramienta, comunícate con la Mesa de Servicios y registra tu solicitud indicando:
- La actividad requerida.
- El tipo de información involucrada.
- La justificación de negocio.
Posteriormente, el equipo de Ciberseguridad evaluará el caso y definirá la alternativa más segura para atender la necesidad.
Proteger la información también es proteger la confianza que construimos cada día con nuestros afiliados, usuarios, comunidades y compañeros de trabajo.
