“¡ay, mamá, ya llegó la maleta! vamos a ver qué libros de cuentos nos tocaron” es lo que exclama Mateo Pérez Gaviria de 7 años, cuando a su casa, ubicada en la vereda El Sabanazo de Santa Rosa de Osos, llega el morral de Palabras Viajeras; un programa de itinerancia de promoción y animación de la lectura para familias rurales que, desde hace cinco años, llevamos a distintos territorios del Norte y el Urabá antioqueño.
Diana Marcela Gaviria, mamá de Mateo, quien, junto a los demás miembros de la familia, desde hace dos años hace parte del programa, explica que en la vereda no tienen acceso a una biblioteca y que gracias a Palabras Viajeras tienen la oportunidad de tener siempre libros en casa.

Y es que la vereda El Sabanazo, donde nació este programa de nuestro departamento de Bibliotecas, se ubica aproximadamente a una hora del casco urbano de Santa Rosa de Osos y solo cuenta con una escuela rural que, además de institución educativa, funciona como lugar de encuentro y esparcimiento para las familias del territorio, que desarrollan en su mayoría actividades de ganadería y agricultura.
Palabras Viajeras nos da la oportunidad de tener acceso a la biblioteca que en la vereda no existe. No tenemos que ir buscarla, la biblioteca llega a nosotros en forma de una maleta andante” afirmó Diana.
Además, este programa tiene un fuerte componente de inclusión, ya que beneficia a familias en lugares donde no solo es difícil el acercamiento voluntario y autónomo a los libros, sino en los que también se presentan diversas problemáticas sociales.
En la región de Urabá, por ejemplo, participan familias desplazadas y víctimas de conflicto, que a través de los libros cambian su dinámica cotidiana, gracias a los espacios de esparcimiento y ocio que las alejan de las situaciones adversas que viven y que las invita, a través de la lectura, a fortalecer sus vínculos familiares y comunitarios.
Palabras que transforman el territorio
En los cinco años de Palabras Viajeras muchas han sido las experiencias significativas. En algunas comunidades las familias del programa comparten los libros con familias vecinas que no hacen parte de esta iniciativa, leen juntas y se cuentan las historias cuando se visitan entre sí. En otros casos, los libros llegan hasta las instituciones educativas integrando los planes lectores de las escuelas y complementando las estrategias de lectura de los docentes de español de los territorios.
Libros como Satanás de Mario Mendoza, Como agua para chocolate de Laura Esquivel, Willy el Mago de Anthony Browne, el Manual de Agricultura Alternativa y Crianzas de vacas lecheras son los más recordados por las familias de El Sabanazo en estos cinco años de la estrategia
Diana, quien ya integró a su rutina leerle a Mateo antes de dormir cada vez que él dice “mamá léame un cuento mientras me voy me voy calentando” agradece a Palabras Viajeras y espera que este programa continúe para que llegue a muchas otras familias que no tienen la posibilidad de acceder a una biblioteca.

Desde julio de 2019, que iniciamos como Caja este programa, hemos beneficiado a más de 150 familias, y en los próximos años, esperamos llegar a otras regiones del departamento como el Bajo Cauca y el Magdalena Medio.