El relato se convierte en un viaje por anécdotas entrañables, coincidencias y descubrimientos en Los libros que devoraron a mi padre, que el escritor e ilustrador portugués Afonso Cruz dedicó a sus hijos. Y es que la literatura nos presenta padres inolvidables, en sus luces y sombras; en historias autobiográficas, alegres, nostálgicas, misteriosas o reinterpretadas por la ficción.
Con bata y pantuflas, este padre es fuerte, feliz, capaz de saltar sobre la luna, cantar al lado de Pavarotti y jugar fantásticamente al fútbol. Una narración para gozar en familia, con ilustraciones que ayudan a los más pequeños a seguir el relato, es la que propone Mi papá, del inglés Anthony Browne, el mismo creador de los libros de Willy, tan muy populares entre los amantes de la literatura infantil.
Otra lectura para toda la familia es la obra que Oliver Jeffers creó para su primer hijo cuando este era bebé, como una especie de manual para habitar el mundo con vibrantes ilustraciones. Se trata de Aquí estamos: notas para vivir en el planeta Tierra. “Aunque hemos recorrido un largo camino, no hemos terminado de entenderlo todo, así que aún hay mucho que puedes hacer (…) La tierra parece grande, pero somos muchos viviendo aquí, así que sé amable. Hay suficiente para todos”.


El amor paterno conduce al lector por muchas emociones en El olvido que seremos, de Héctor Abad Faciolince, que recoge los recuerdos de un padre que enseña, corrige y no teme a la ternura. La ausencia de papás arrebatados por la violencia trae, además, una novela testimonial y un poemario, de autoras que no dejan de hacerse preguntas y que escriben para sanar heridas: Cómo maté a mi padre, de Sara Jaramillo Klinkert, y Tal vez a las cinco, de Mónica Quintero.
David es un padre que espera, que recuerda, que escribe. Casi veinte años después de experimentar un doloroso suceso familiar, reconstruye su vida, la espera y el destino inminente de un hijo amado. David es el papá que narra la historia en La luz difícil, del colombiano Tomás González, en una novela corta pero muy potente.
Muy distintos en sus estilos y temáticas hay otros reconocidos títulos para quienes quieran seguir explorando historias sobre papás: Carta al padre, de Franz Kafka; El padrino, de Mario Puzo; La carretera, de Cormac McCarthy (esta dos llevadas al cine), y obviamente, una obra de Gabriel García Márquez que constituye uno de los grandes referentes en relación con el padre: Cien años de soledad, con el gran patriarca José Arcadio Buendía.
*Nota: en colaboración con el Equipo de Bibliotecas