De esta manera podemos decir que, en pleno centro de Medellín, al lado de una playa, con brisa y sin mar, está la experiencia de los encuentros: El Puerto, es justamente la promesa de una conexión con experiencias artísticas que narran el mundo, con historias, con la cotidianidad permeada por los sentidos, el abrazo, el sentirse acogido, además la oportunidad de compartir con un libro y una taza de café con su envolvente olor.
Es mágico todo lo que acontece mientras se comparte un café: aparece la palabra, se retoma la memoria, se comparten secretos, se experimenta lo estético, se acarician los sentidos y, si queremos, nos permite estar en soledad.
El Puerto llena sus espacios de magia, risas, olores, palabras, colores y sonidos diversos. Los encuentros han sido múltiples y variados, para soñar, para aprender, para jugar y creer, encuentros para crear e imaginar, encuentros para suspirar y estar en armonía consigo mismo y con los demás.
Esta diversidad de encuentros ha permitido que quienes se atreven a escribir algo nuevo se den a conocer y compartan sus habilidades. Además, ha brindado la oportunidad a la comunidad sorda de expresarse y opinar sobre lo que sucede en la ciudad y en el mundo, utilizando el lenguaje de señas como un medio legítimo de comunicación. Este ambiente inclusivo y receptivo fomenta la participación de personas de todos los orígenes y habilidades, enriqueciendo así el diálogo cultural y social en nuestra comunidad.






Queremos continuar explorando y conectando, recorriendo diversos caminos alrededor de la literatura, el arte, la palabra y la música.
¿Cómo podemos asegurarnos de que estos encuentros se hagan realidad y no se queden solo en el deseo? El Puerto de Comfenalco Antioquia en la avenida La Playa te invita a descubrir algunas respuestas y a plantear nuevas preguntas. Te esperamos para compartir este viaje juntos.